miércoles, 27 de febrero de 2013

XXIX Maraton Ciudad de Sevilla: ¡MMP y ya van cuatro!



Hola amiguetes y seguidores de STPYP!!

De nuevo, finisher en un maratón de Sevilla, el cuarto consecutivo, y una vez más, bajando la marca anterior, y lo que es mejor aún, esta vez, disfrutando de una carrera estratégicamente perfecta, sin problemas de deshidratación ni musculares y llegando muy entero al último cuarto donde de verdad se bate el cobre, y que me deja plenamente satisfecho, incluso por encima de mis mejores expectativas. En total, han sido más de cuatro minutos desde la última, en las que no he parado de correr en ningún momento. Realmente ha sido un maratón inolvidable, el mejor que he hecho hasta ahora, sin duda, y que me da mucha seguridad de seguir afrontando más retos confiando en mí mismo, algo que a raiz de la entrada de año y de estar en el paro, sinceramente creía que se tambaleaba... Pero qué grande es un maratón, una prueba que te cambia, que te hace sentirte grande y fuerte, debería ser obligatorio para un hombre vivir momentos así.

Estoy eufórico y feliz ahora, y creo que mucha culpa de ello, la tiene "el pequeño fracaso" que fue para mí el maratón de 2012. Sin duda alguna, de donde más se aprende es de los errores y de los fracasos, y apendida la lección, me siento aún más orgulloso de lo que he hecho, siempre dentro de la modestia de mis marcas.

Pero como siempre, vamos por partes...

1. La Previa


Se ve que la prueba al masificarse y privatizarse está perdiendo calidades y prestaciones, y ya no se podía ir a la comida de la pasta con la familia al completo, por lo que el sábado fue un poco soso, en casa y concentrado.Por ello, la toma de contacto fue el viernes anterior, que fui a recoger el dorsal y regalitos... En fin, sin comentarios... Caldo de ¿navidad? (lo flipo), revistas del año pasado de Runners y SportLife (por lo menos podían dar la del mes pasado) y una camiseta-estropajo vergonzosa, junto con unas calzonas medianamente presentables, entre otras degustaciones... Seguía bajando el nivel, vaya tela, que pena... La verdad es que la organización para el que haya venido por primera vez, lo habrá flipado, pero para un sevillano, que sabe lo que ha sido a nivel organizativo todos estos años, ha sido un poco patético... No me gusta hablar de política en este blog, pero lo que están haciendo con el IMD en Sevilla, no tiene nombre.

En fin, lo mejor, saludar a buenos amiguetes, como siempre, y ver los nervios del personal, locos por el maratón. El sábado, lo dicho, concentrado, bastante harto a esas alturas ya de hidratos y teniendo muy clara la estrategia: ser conservador hasta el 30 y a partir de ahí, ya veríamos.


2. La Carrera


6:00 AM, y ya despierto, vestirme de corredor, desayuno, y a las siete, ya tiraba para la Cartuja, esta vez sólo en mi coche, eché de menos a mi compadre Antonio Vega "Er Grande" que me acompañó el año pasado... Nuevo lío organizativo con los aparcamientos y yo que paso de más historias y lo dejo en sitio seguro aunque algo más apartado, no quería distracciones, sinceramente, he estado muy concentrado en la carrera en todo momento.

Una vez en el estadio, saludos de rigor a todos los colegas (en la foto con mi compadre el Matraca, qué tío más grande, pisha!), y al lío... Enésimo lío con el guardarropas que solvento con rapidez y a cambiarme y calentar un poquillo. La temperatura algo fresquita, pero las condiciones a lo largo de la mañana se tornaron en inmejorables, era simplemente perfecta la climatología.





Pedazo de foto, imposible estar rodeado de mejores personas

Salimos con cinco minutillos de retraso, y esta vez, al ser fuera del estadio, sin embudos, un gran punto a favor de la organización (ya era hora!! jejeje). Pongo la velocidad de crucero rondando los 5:30 los primeros kilómetros, cómodo, pero no tanto como podría esperar, siempre en compañía de mi gran amigo Antonio Martín-Bejarano (una persona extraordinaria a todos los niveles). Así llegamos casi sin darnos cuenta al kilómetro 10, aunque yo no terminaba de encontrarme como esperaba y con malas sensaciones... En el 15, se incorpora a correr conmigo unos kilometros, mi gran amigo Julio Plaza, y Antonio que va poco a poco quedándose atrás al no ir del todo lo cómodo que pretendia (no te agobies, amigo, eres un valiente). Ahí y hasta el 18 sigo encontrándome fuera de sitio y temiéndome que iba a ser un día jodido... Aunque nada más lejos de la realidad.

Llegamos a la media maratón en 1:52, y poco a poco, el cuerpo empieza a calentarse, y a responder bien a un aumento de la velocidad, los kilómetros van acercándose vertiginosamente a 5:00 el km. En el 25, Julio me deja solo ante el peligro y cual motor diesel que soy, a cada kilómetro que pasa voy subiendo el ritmo y mejorando sensaciones, lo que me resulta realmente curioso. En el 27, saludo a mi amigo Fernando Chacón, otro subidón... Y llego al estadio de mi Betis, y un poco más adelante en el 30, a 2:39... Hago cálculos y me digo que será mucha tela bajar mi marca anterior, pero la verdad es que las piernas van solas y sigo bajando.



Entramos en el parque de María Luisa y en el 34, en la Plaza España, está mi mujer, mi peque y mi hermano, vaya subidón alucinante... Allí mi mujer me da un bote de isotónico, corro un rato acompañado por mi Paula, y me doy cuenta de que puedo, o como diría mi amigo Rafa Vega, "Sisepuede". Les digo casi insconcientemente que voy a por marca y que se den prisa o no llegarán a verme al estadio, iba sobrado y seguro de mí mismo... De ahí a meta, no os exagero cuando os digo que volaba... Últimos 15 kilometros todos en menos de 5:00, últimos 10 a 4:56 de media, último kilometro a... ¡4:20! ¡Vaya pasada!

Fue un no parar de adelantar gente, cada vez más rápido, espoleado por la preciosidad de recorrido por mi Sevilla que fue esa última parte, todo lleno a rebosar de público animando, alucinante (otro punto a favor de la organización, y éste muy importante)... Y yo flipando, como no podría ser de otra manera... Ni una sóla molestia, ni me sentía cansado, y al final, dándolo todo... ¡Cómo para no estar contento! Y al ver que iba a mejorar bastante la marca, hipermotivado para seguir a tope... ¡Qué diferencia con el año pasado! En que iba literalmente vagando por los tres últimos kilometros, andando y amargado.



Entrada final en el estadio, y disfrute monumental... Esta vez me lo dediqué a mí mismo, ¡qué demonios! Lo he pasado tan mal con el tema del paro, con la incertidumbre de la entrada de año, de la inseguridad de saber si sería capaz, que exploté de rabia y alegría y me puse a llorar emocionadísimo, satisfecho con mi trabajo y feliz conmigo mismo. Este maratón ha sido especial, sin duda, es el que más contento me ha dejado.

Llegada a meta en un tiempo real de 3:39:34, encima bajando de 3:40, lo que para mí es un salto cualitativo y que me da fuerzas y confianzas para el año que viene asaltar las 3:30, y por ello lucharé decidido.

Esta vez, me gustaría dedicarle una parte de mi triunfo personal a Nacho Jaén, mi ex-entrenador, que ha sido una parte fundamental en que lo haya conseguido, y que aunque ahora vayamos por caminos diferentes en lo deportivo, vamos juntos en el camino de la gran amistad y cariño que nos une. También tengo que dedicarle una parte grandísima a mi fisioterapeuta, Cristina Sánchez, por todo lo que me ha ayudado, no sólo tratándome una jodida fascitis plantar que me tenía frito con su siempre dispuesta diligencia y conocimientos, sino a nivel personal, mostrándome su lado más humano, y demostrándome la extraordinaria mujer que es, regalándome su amistad y su ayuda en todo momento. ¡¡GRACIAS!!

En fin, amiguetes, que estoy en una nube todavía, vivo un buen momento gracias al deporte y espero que este año que aún está comenzando siga por estos derroteros y que todos los retos que vengan sigan con esta alegría y vitalidad... Porque retos quedarán muchos: Medio Ironman Trisur Sevilla, Triatlón Olímpico Sevilla, Medio Ironman Trisur Punta Umbría y muuuchas más... Ya os contaré, de momento, toca seguir entrenando, pero sobre todo, disfrutando, que es lo que más importa.

Saludos, besos y abrazos!

lunes, 18 de febrero de 2013

El (duro) camino a mi cuarto maratón

Hola amigos y visitantes del blog STPYP!

Si, llevo mucho sin escribir, demasiado, pero es que no pensé este espacio como punto de noticias desalentadoras sino todo lo contrario, quería que fuera un muro de positivismo, de motivación, de ganas de seguir adelante... Y me he llevado todo este tiempo desde la última entrada carente de todo eso. El haber engrosado las filas del paro el segundo día del año, me ha dejado muy lastrado, he pasado unos días muy jodido, y aunque en parte ya estoy saliendo a flote, sobre todo en lo anímico, he pasado una racha que no me apetecía contar, y como no me gusta mentir, opté mejor por callar. Ahora, a una semana de mi cuarto maratón (sin contar el del Ironman), vuelvo a dirigirme a ti.

Aunque no he dejado de entrenar, eso ni lo he dudado, y menos mal que pienso así, porque sigue siendo mi principal válvula de escape, es algo que me relaja, me motiva, me evade, me alimenta, me me dulcifica la hiel que significa estar desempleado... A mí edad, con 36 tacos, y con una familia detrás, es un palo del que cuesta reponerse, y por eso mismo, he seguido aplicar mi experiencia deportiva a mí mismo, para seguir ilusionándome, para no tirar la toalla: Espíritu FINISHER 100%. Esto también es una carrera de fondo, y después de todo lo que llevo andado, ya no me da miedo nada.

Ahora, hablando de lo estrictamente deportivo, pues han sido unos meses muy divertidos, me vuelvo a autoentrenar yo mismo y he impedido ceñirme a ningún plan que me agobiara más de la cuenta. He participado en cuantas carreras me ha parecido divertido ir, acudiendo a la Ruta Carlos III de Écija (26 kms), a la media maratón Cross de Puebla del Río (ver foto de cabecera) que será fija en mi calendario al ser una carrera económica aparte de bonita y perfectamente organizada, y al Lentisco Trail de Algaida (Sanlúcar de Barrameda, 21 kms también)... Me lo he pasado genial en todas, aunque no he ido a competir a tope a ninguna, sólo a hacer rodajes de calidad. Este año he puesto otro chip a mi mentalidad premaratoniana, y he pasado de soltar la bici hasta la última semana y no he querido machacarme por asfalto, corriendo siempre que he podido por tierra con mis zapas de trail. La conclusión general de todo es que me lo he pasado muy bien y que he conseguido un nivel de forma muy aceptable para mi nivel. En otras circunstancias, quizás hubiera ido a saco a por mi MMP en maratón, pero esta vez, voy a seguir igual, sólo quiero pasármelo bien ahora, y si se dan buenas condiciones iré a por todas el domingo, pero si no, tampoco me va a preocupar, me conformo con volver a ser finisher, en disfrutar de la suerte que tengo de poder hacer todo lo que hago.

Y poco más, amigos, no estoy tan siquiera nervioso como otros años, sé que puedo hacerlo bien y conozco lo que me voy a encontrar, tengo una fé inquebrantable en mí mismo, esta vez no necesito motivarme con nada más... Cuando llegue al estadio, esta vez me lo pienso brindar a mí mismo, aunque suene egoista, esta vez quiero disfrutarlo entero hasta el final sabiendo que sigo estando ahí de pie ante la tormenta y que por muchos palos que la vida me pueda dar, no tengo la menor intención de rendirme. ¡A por todas! ¡Si tú puedes, yo puedo!

En fin, colgaré crónica del maratón, podéis estar seguros de que no me haré de rogar tanto como esta vez.

Saludos, besos y abrazos para todos!